De vuelta.

Éste es mi primer post tras el verano. No escribía nada desde junio y no sabía cuándo volvería a hacerlo. Quería actualizar este Rito y la Regla pero me sentía incapaz, no tenía muchas ganas, me daba pereza. Tengo que admitirlo: me cuesta mucho trabajo inspirarme para escribir sobre la Semana Santa en los meses estivales y lejanos a la Primavera.

Y es que durante muchos meses del año y especialmente en Verano no soy capaz de recordar con suficiente lucidez lo que se siente durante los días más sagrados. La actualidad (economía, política, deportes, etc.), el trabajo, el entorno de amigos y familiares, el ocio, el calor, el frío, la playa, la montaña y, en definitiva, el tiempo me va apagando poco a poco esa luz que vive dentro de nosotros y se renueva cada Primavera, dándome paso a una cierta penumbra u olvido que siempre vuelve a transformarse en luz al llegar el tiempo de Adviento y la Cuaresma.

Sé que hay gente que vive la Semana Santa todo el año de forma apasionada pero al mismo tiempo de una manera íntima y sin demasiado  estruendo, personas que forman parte de la vida diaria de las hermandades ó se mueven en círculos próximos a ellas, normalmente católicos practicantes de sus ritos donde los temas relacionados con la Semana Santa y la fe cristiana están siempre presentes, sin discriminación de hora, día, mes o estación. Esto es algo lógico y comprensible y hay que valorar el gran mérito que tienen estas personas viendo cómo trabajan de forma totalmente altruista por y para las hermandades y que gracias a ellos se mantiene y gestiona todo un patrimonio histórico-artístico e inmaterial que hace posible que cada año nos nazca una nueva Semana Santa. Desde aquí mis gracias a estos cofrades por hacer la Semana Santa posible año tras año. Que nadie lo olvide: estas personas HACEN la Semana Santa. Sin ellos, hace mucho tiempo que se habría perdido una de las más  importantes manifestaciones de cultura y devoción popular del mundo.

Por otro lado, podríamos decir que hay otro grupo de gente que también vive la Semana Santa todo el año y que se diferencia del grupo anterior. Son los friki-cofrades, que sin ser necesariamente católicos practicantes (aunque muchos de ellos también lo son y podríamos meterlos en ambos grupos), disfrutan de su pasión cofradiera de una manera tan ostentosa y desmedida que con frecuencia acaba convirtiéndose en una afición pseudorreligiosa con un marcado toque kitsch y folclórico. Para este grupo, lo importante no es hacer hermandad o participar en los ritos que le acerquen a Dios a través de la introspección, sino alcanzar y mantener todo el año un estado místico-orgásmico-semanasantero a base de vídeos, marchas, izquierdos, incienso y procesiones varias.

Tanto unos como otros viven la Semana Santa todo el año.

Yo, como decía al principio, después de varios meses sin ser capaz de inspirarme y escribir nada, obviamente no estoy dentro de ninguno de ellos.

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Dioramas cofrades.

A partir del próximo domingo 17 de junio y hasta el siguiente domingo 24, de 19h a 21h, tendrá lugar en la iglesia de la Paz (hermandad de la Sagrada Mortaja, C/ Bustos Tavera) una exposición de pasitos de juguete hechos con figuras de playmobil. En ella podréis ver imágenes muy parecidas y tan curiosas y simpáticas como éstas:


Cocinar un cristo a la sevillana manera.

Muchos cristianos se han indignado al conocer, después de 40 años (ya ha llovido), el vídeo “Cómo cocinar un cristo” realizado en los años 70 por Javier Krahe y por el que actualmente se enfrenta a un delito de ofensa a los sentimientos religiosos (gracias al juez ahora se va a hacer más famoso de lo que nunca imaginó).

Pues bien, entretanto se enzarzan unos y otros sobre hasta dónde debe llegar el derecho a la libertad de expresión y el derecho al respeto de las creencias y símbolos religiosos de las personas, se me ha venido a la memoria otra forma de cocinar y comerse a Cristo bastante original y que no tiene nada que ver con cocinar un crucifijo de madera ni con masticar la comunión que se reparte en las iglesias. Continuar leyendo


La Semana Santa, metáfora de la vida.

Procesión del Corpus en Sevilla.

¿Sabe usted, amigo, por qué hay en la Semana Santa de Sevilla tanta vida? ¿Por qué hay tanta vida en la mañana del Domingo de Ramos? ¿Por qué, con los cuerpos rotos, hay tanta vida en el amanecer el Viernes Santo, cuando la Virgen de las Angustias vuelve a pasar por la calle Almirante Apodaca  y nos volvemos a acordar cuando El Balilla fue el costalero que encarnó en un instante de genialidad al evangelista apócrifo, al replicar al capataz que a la Madre de Dios no se la podía levantar hasta los cables del tranvía, que tenía que ser “Al Cielo con Ella”? Continuar leyendo


Silencio pueblo cristiano.

Es la saeta eterna que cantaba Manuel Centeno a la cruz de guía del Silencio cada madrugada, al abrirse las puertas de San Antonio Abad. En el año de 1926 la cantó por primera vez y desde entonces forma parte de la memoria colectiva de la Semana Santa.

El primer programa cofradiero de la radio en España, Saeta (1955, en Radio Vida y posteriormente en la COPE), la convirtió en su sintonía.

El sonido antíguo e intemporal de esta saeta, el misterio que para mí suponen aquellos años en blanco y negro en los que mis antepasados estaban vivos y disfrutaban de otra Semana Santa, tan distinta y a la vez tan parecida, junto con los magníficos textos leídos por las voces de Chano Amador y José Manuel del Castillo cada lunes de Cuaresma sirvieron para que en mi inconsciente se fuera construyendo mi Semana Santa idealizada, donde el pasado y presente se funden dando lugar a la eternidad y la gloria.

Silencio pueblo cristiano,

Aquí teneis al redentor

Con esa cruz tan pesada,

Redimiendo al pecador

Con los tormentos que le daba.

http://www.fileden.com/files/2012/3/15/3278705/Silencio%20Pueblo%20Cristiano.mp3″

Nota: al cumplirse el cincuentenario de la cadena COPE en 2005, se colocó un azulejo en la calle “El Silencio” en el lugar donde Manuel Centeno cantaba esta saeta, junto a la puerta de San Antonio Abad, rindiéndose así homenaje al genial y mítico saetero.


Paralelismos cofradieros del arte.

¿Quién es el pecador, el infame, aquel que se ha atrevido a atacar dos de los pilares fundamentales de la cultura sevillana como son su patrimonio pictórico y su Semana Santa?

En dos palabras: Agustín Israel.

Nota 1: no estoy seguro de que La virgen canaria sea obra suya, pero se merecía aparecer en esta entrada.

Nota 2: tras comentario del artista en esta misma entrada, lo confirmamos: La virgen canaria no es de Agustín Israel.


¿Jugamos a los pasitos?

Una de las cosas que más enturbian la belleza y autenticidad de la Semana Santa es la desmesura y el sinsentido de muchas procesiones.

Desde hace varios años hemos asistido a una proliferación excesiva de cofradías que se ponen en la calle por motivos cuanto menos dudosos y que han convertido a las imágenes y devociones en un mero pretexto para poder salir a la calle, dejarse ver y saciar así la necesidad de reconocimiento y elogio que algunos señores tienen.

Actualmente podemos asistir a procesiones con sus pasos, sus imágenes, sus músicas y sus “nazarenos” prácticamente durante todo el año y hemos llegado a una extremo tal, que hasta celebramos la Semana Santa con nazarenos de verdad incluso antes de que sea Semana Santa, como bien demuestran las hermandades de penitencia de vísperas. Continuar leyendo


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